Comete mis
puños, estoy seguro ahora que tus dientes yacen en el suelo no estorbarán,
aprecia cada trago de sangre, lamenta el haber cruzado miradas, aun es tiempo,
intenta correr, intenta gritar sin ahogos, comete mis puños esta vez, lo
lamentaré al igual que tu mañana, cuando la conciencia haya retornado a su
implosivo lugar, argumenta nuevamente tu coraje, exacerba mis ansias de
finiquitar esto de una vez.
Caín Paz.
Caín Paz.