14 de septiembre de 2014

Tiempo y silencio.


Voltea, mira y escucha, grité tan fuerte pero la voz no se escuchó, es un silencio de muchos tiempos, como tantos tiempos viendo sin tiempo, a distancia, dibujando sonrisas toscas pude decir todo pero siempre me silenciaste con tu dolor, aguantar para guardar, recibir y aguantar.  Siempre abajo, creyendo sobrenatural pero mis manos no pueden rozar,  que mierda es ésta, un silencio que calza a la medida de lo que pude decir, decir que quiero llegar o ahora quiero decir que quisiera llegar, ya no recuerdo como caminar, pero la necesidad es llegar porque el recuerdo no sirve para aguantar, tiempo agotado  en  un silencio que deja marcado.


Judas Yo

Para aquellos.

Finge sordera, sobre y dentro de esta ciudad han dicho no la encontrarás, a la par de la piedra te fatigarás y  debajo de cada uno de los pedazos de esas almas te rendirás y no la verás.   
Tu espíritu gira y sigue soñando, caminando y pisando almas quebradas, ahí  donde sobre huesos rotos los pasos son amplios.
La mirada baja y divagante contará las piezas derribadas de un cielo o de varios cielos de una noche anterior.
Así es,  la mañana de este día deberías morir, después de un tiempo para no ser utilizado enmudece tu exterior.
En el rocío rojizo cúbrete los ojos, no veas las almas derivadas sobre las aguas,  revisa lo profundo donde los pensamientos no tienen nombre,
Descansa, pasarán y esos sueños no son los que se necesitan, en paz.

Judas Yo.