14 de septiembre de 2014

Para aquellos.

Finge sordera, sobre y dentro de esta ciudad han dicho no la encontrarás, a la par de la piedra te fatigarás y  debajo de cada uno de los pedazos de esas almas te rendirás y no la verás.   
Tu espíritu gira y sigue soñando, caminando y pisando almas quebradas, ahí  donde sobre huesos rotos los pasos son amplios.
La mirada baja y divagante contará las piezas derribadas de un cielo o de varios cielos de una noche anterior.
Así es,  la mañana de este día deberías morir, después de un tiempo para no ser utilizado enmudece tu exterior.
En el rocío rojizo cúbrete los ojos, no veas las almas derivadas sobre las aguas,  revisa lo profundo donde los pensamientos no tienen nombre,
Descansa, pasarán y esos sueños no son los que se necesitan, en paz.

Judas Yo.

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