Tu espíritu gira y sigue soñando,
caminando y pisando almas quebradas, ahí
donde sobre huesos rotos los pasos son amplios.
La mirada baja y divagante contará
las piezas derribadas de un cielo o de varios cielos de una noche anterior.
Así es, la mañana de este día deberías morir, después de
un tiempo para no ser utilizado enmudece tu exterior.
En el rocío rojizo cúbrete los
ojos, no veas las almas derivadas sobre las aguas, revisa lo profundo donde los pensamientos no
tienen nombre,
Descansa, pasarán y esos
sueños no son los que se necesitan, en paz.
Judas Yo.
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